h1

La teoría del Ted

septiembre 24, 2009

Hay muchos tipos diferentes de personas, de hecho, se puede decir que hay tantos tipos como personas; pero sí es cierto que para algunas cosas, para ciertas situaciones, se nos puede etiquetar en grupos más o menos homogéneos.

Desde siempre, desde que era muy jovencita, yo he seguido la teoría del Ted, que por supuesto aún no se llamaba así, se podía llamar la teoría del Ross, la teoría del Dawson, la teoría del Leonard, la teoría del Seth, o la teoría… dejemos los nombres reales para otra ocasión. Esta teoría, me incluía en el grupo de chicas que buscaban el gran amor de su vida, el marido, el padre, el trabajador incansable, si podía ser, profesional liberal o funcionario, que te quería tanto que era imposible que nadie te quisiese más, y con el que tener una vida sencilla, una familia corriente, una rutina de trabajo con los fines de semana libres, y viajes de 15 días en verano, y un mes al año de vacaciones, y libros, y cultura rebosante, y museos los fines de semana con los niños, y los menores problemas posibles.

Cuando vas creciendo, por pocos años que aún tenga, vas acercándote a Barney, a Joey, a Ryans, que te hacen la existencia más o menos chispeante, que te buscan las cosquillas, que te hacen escaparte del camino marcado, que te sorprenden y hacen que te sorprendas de tí misma, y que convierten aquella dulce brisa de por la mañana delante de un café y unas tostadas en una situación que te resulta tremendamente aburrida.

Pero la teoría dice, que en realidad, las que hemos decidido desde mucho antes elegir a Ted, las que de pequeñas nos vemos de esa manera, consciente o inconscientemente, podemos, sí, enamorarnos de Ryan, o de Joey, o de Barney, pero siempre porque pensamos que al final terminará casándose, teniendo hijos, y siendo canalla y excitante, pero sólo para tí.

Y yo me pregunto, pero entonces… no es más sencillo quedarse con Ted, o con Ross, que intentar cambiar por completo la forma de vida de un Joey o un Barney? vale que con los años los adultos se apaciguan (o eso dicen), pero, qué hay de malo en un apaciguado? Tal vez lo más correcto es viajar, buscar, elegir a muchos, a sabiendas de que, al final, inexorablemente, somos de Ted, o de Barney, y por muchas vueltas que le demos, terminaremos en el mismo sitio, en la misma cama, con la misma persona que siempre quisimos, y que por muchas locuras que hagamos, las de Ted somos de Ted, y nunca dejaremos de serlo.

5 comentarios

  1. Al final acabaremos “cayendo” sin remedio en el Ted/Barney de turno. Pero antes hay que tener claro de quién eres, porque una puede ir convencidísima por la vida de que es de Barney y resulta que es de Ted. O convencidísima por la vida de que Ted es la única opción posible y resulta que hay Barneys y una no lo sabía…

    Y por favor, que sean Teds auténticos, nada de imitaciones ni Teds-sangre-de-horchata xDDDDD


    • eres mala cruel y despiadada… a mí no me importa, ya lo sabes, pero lo eres😛


  2. Los Teds siempre somos la mejor opción!


    • por supuesto amor, por supuesto


  3. Lo sé, querida, lo sé. Soy tan cruel que soy cruel conmigo misma. Soy masoca xD



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: